Aislamiento
(El último atardecer)
(El último atardecer)
Un retrato deslucido,
una risa vacía y nuestro odio.
Cielos teñidos de miedo, nostalgia y agonía liquida,
la tibieza de un cuerpo recién caído en suicidio,
el calor íntimo de una silueta femenina dormida.
¿Quién juzga nuestros actos de arrebato carnal?
¿Quién susurra recuerdos de nuestros traumas?
Y tú sigues ocultándome tras el velo ensombrecido,
tras la noche interminable que apenas respira.
Miradas silenciosas, cabello corto ondeando libre.
Tu sombra fría, el sonido del mar detrás de ella.
Nuestras manos juntas, desnudas al brillo solar,
el viento indócil acariciando tus labios vírgenes.
Cielos teñidos de miedo, nostalgia y agonía liquida,
la tibieza de un cuerpo recién caído en suicidio,
el calor íntimo de una silueta femenina dormida.
¿Quién juzga nuestros actos de arrebato carnal?
¿Quién susurra recuerdos de nuestros traumas?
Y tú sigues ocultándome tras el velo ensombrecido,
tras la noche interminable que apenas respira.
Miradas silenciosas, cabello corto ondeando libre.
Tu sombra fría, el sonido del mar detrás de ella.
Nuestras manos juntas, desnudas al brillo solar,
el viento indócil acariciando tus labios vírgenes.
Mi alma esta ebria de
tragedias, de desórdenes,
de miradas inciertas y emociones incomprensibles.
Tú sigues distante y ajena a mi dolor perpetuo,
aislada en sus propios sentimientos indescifrables.
La mujer que abrazaba y besaba mis mejillas se ha ido,
no volverá ninguno de los días que me restan por vivir.
Gabriel paredes.
de miradas inciertas y emociones incomprensibles.
Tú sigues distante y ajena a mi dolor perpetuo,
aislada en sus propios sentimientos indescifrables.
La mujer que abrazaba y besaba mis mejillas se ha ido,
no volverá ninguno de los días que me restan por vivir.
Gabriel paredes.
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