amor platónico.
-Si pudieras decirle algo
¿Qué le dirías?
-Le diría que es una perra o
al menos que lo fue conmigo. Sin embargo, la extraño.
-Si crees que ella era así
¿Por qué la extrañas?
-Ella siempre ha sido
maravillosa, le brinda más color a las cosas.
-¿Por qué entonces le has
llamado, como dijiste, una perra?
-Porque sin lugar a dudas lo
fue. Me ridiculizo, pasó sobre mí, me uso y desecho como si no fuese nada. Viví
a su sombra y de sus sobras.
-Pero al principio no fue
así ¿no? ¿Cómo era ella?
-Ella siempre ha sido
maravillosa, le repito. Desde que la conocí me enamore. Me gusta su voz y la
forma en que se expresa. Su sonrisa y como siempre es feliz, no como yo.
-Con anterioridad me habías
dicho que nunca sonreía y a veces gritaba mucho. Hasta llego a insultarte.
-Sí, trataba de hacerla
feliz pero no era suficiente. Siempre necesitaba algo más. Lo busco en otro
lugar.
-¿Fue por eso que le hiciste
daño?
-¿Perdón? Jamás la he
lastimado.
-Quiere decir que no recuerdas.
-¿Recordar qué?
-Lo que le hiciste a Anna.
-Yo no le he hecho daño a
Anna, ella se encuentra muy bien.
-¿Estás seguro de eso?
-Absolutamente, su sonrisa y
su voz. Todo parece estar bien con ella.
-Mira esta foto. La mujer en
ella ¿es Anna?
-No. Mi Anna es más hermosa.
-Pero la mujer en esta foto
es Anna Silvero. Ella era tu prometida y tú la asesinaste.
-Yo no asesine a Anna,
quizás asesine a esa persona por que creí que había atrapado a Anna dentro de
sí.
-¿Fue por eso que la
descuartizaste?
-Bueno ¿De qué otra manera
iba a poder liberar a Anna? Pero me equivoque, Anna no se encontraba ahí.
-¿Dónde estaba Anna?
-Estaba justo aquí.
-¿Dentro de ti?
-Sí, aquí esta. Hermosa y
segura en mi corazón.
-Creo que eso será todo por
hoy, ten un buen día.
-Hasta mañana doctor.
por: Fernando Espínola.

1 comentarios:
Carnal, buen relato, está original; a vece perdemos la cordura por amor.
No hemos escrito nuestra obra maestra jaja
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