A LA INOCENCIA.
11/06/2014
Miren a la dulce niña en su inocencia, deseosa de besar el violento mundo, sonriendo mientras agita mi mente, igual que la miel, igual que el cielo. Miren a la dulce niña del intenso mar, una rosa en mano y rojo en los labios, envuelta en encanto, en virginidad, mostrándose indiferente a mi mirada. Vean a la dulce niña de delicado rostro, rostro blanco, rostro de papel endulzado, no pienses en el amor, no sientas afecto, recuerdo amargo, recuerdo nostálgico. Yo sería su eterno juguete de plástico, flores y luna le concedería a su piel, ojos de tempestad, ojos de iris canela, igual que el cielo, igual que la miel.
-J.G. Paredes.

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